El origen de Bubo Branding: de la epifanía al búho como epítome de nuestra marca
- Daniel A. Acosta

- 19 ago 2017
- 4 Min. de lectura
Actualizado: 9 ene

Existen días que separan una vida de otra. Para mí, ese día ocurrió el 19 de agosto de 2016, mientras caminaba por Viamonte, justo detrás de la imponente arquitectura del Palacio de las Aguas. Acababa de firmar mi desvinculación del que sería mi último trabajo bajo relación de dependencia. Camino a casa, me envolvía esa angustia gélida de quien se descubre sin empleo, sin planes y sin ofertas en el horizonte.
En medio de ese ruido urbano, un sonido —quizás un timbre escolar o el eco de un recreo cercano— activó un recuerdo nítido: yo, en quinto grado, sentado en mi pupitre en medio del pasillo, rindiendo un examen en absoluta soledad. Los profesores me sacaban del aula para que nadie pudiera copiarse de mis resultados porque —sin ánimos de alardear— mis calificaciones siempre fueron las más altas. Ese recuerdo revivió otro igual, pero en la universidad, donde también solían sacarme al pasillo con el pupitre por el mismo motivo, e incluso, no me permitían hacer trabajos o exámenes grupales.
En aquellas épocas sentí injusticia desde luego, pero en ese momento mientras transitaba por detrás del palacio, muchos años después, tuve la epifanía: me había dado cuenta que nada de lo que sucedió en el pasado fue un castigo; había sido un entrenamiento. Mis profesores me habían enseñado a valerme por mis propios recursos intelectuales. Por lo que, si pude obtener las mejores notas bajo el rigor de la soledad, ¿por qué habría de temer ahora? Ese día llegué a casa sin la angustia que traía, todo lo contrario, llegué desempolvando mis libros de marketing y publicidad, y fundé Bubo.
¿Por qué Bubo?
La biología detrás del propósito
Hasta ahora, algunos me han preguntado el origen del nombre. Bubo es el nombre científico de diversas especies de búhos. Siempre me han maravillado las aves de presa, no por su ferocidad, sino por un comportamiento que refleja mi propia visión.
Esa tarde del 19 de agosto hice un brainstorming para determinar el naming de la marca y qué elemento visual la acompañaría. No pasaron muchas horas hasta llegar al búho, de niño me fascinaron y, de hecho, tenía un títere búho que heredé de una obra escolar de mi hermana. Pero estudiándolo a fondo para constatar si era el candidato más adecuado a lo que yo quería representar como marca encontré que, no solo estaba acorde sino que, era perfecto.
No sé cuál es el proceso creativo o argumentativo que tienen otras marcas al momento de ser creadas. En mi caso, yo quería que mi marca representara dos cosas: mi forma de ser —valores, personalidad y criterios— y una palabra que resumiera integridad, confianza y lealtad. A continuación te cuento el detalle:

El búho como epítome de la marca
1. Autosuficiencia: No le gusta comer carroña; sí o sí debe cazar su propio alimento. Esto encajaba perfecto porque traduce lo que significa el éxito para mí: cada éxito debe ser mérito de mi propia caza intelectual, sin atajos ni intervención de nadie.
2. Agudeza: Al ser aves nocturnas, tienen excepcionalmente desarrollados los sentidos de la vista y la audición. Mi proceso creativo espeja esta naturaleza: es en la noche, cuando el teléfono calla, los correos se detienen y el ruido exterior se disipa, donde mi capacidad de creación alcanza su punto máximo. Trabajo mejor en el silencio de la vigilia.
3. Perspectiva: Sus ojos carecen de movilidad, es por ello que su cabeza puede girar hasta 270°. Esta cualidad representa mi limitación como mayor virtud: mi propia rigidez cognitiva —esa necesidad de estructura y previsión— es la que me impulsa a moverme incansablemente, explorando cada ángulo posible hasta encontrar soluciones que otros, en su flexibilidad, podrían pasar por alto.
4. Ubicuidad: Son versátiles y capaces de vivir en varios lugares. Esto representa mi naturaleza de trabajo remoto; me adapto a cualquier entorno sin perder mi esencia, llevando mi criterio a donde sea necesario.
5. Sigilosidad: Tienen una habilidad innata para volar silenciosamente, es la única ave que no emite ningún sonido o ráfaga de viento al extender sus alas. Vuelan más lento que muchas otras, dándole una gran ventaja sobre su presa. Como marca, no me interesa el ruido publicitario. Prefiero avanzar con la elegancia del sigilo, dejando que mis logros hablen por mí. Tal como he obrado siempre y en Bubo Branding no será distinto.
6. Erudición: En la Grecia Antigua, el búho fue el ave sagrada de Atenea (Diosa de la sabiduría), incluso también lo fue en el Imperio Egipcio, es por ello que esta ave está asociada a la sabiduría y la vemos frecuentemente sobre libros o usando toga, birrete y lentes. Más que una arrogancia intelectual, para mí representa el respeto por el conocimiento y la formación constante que sustenta cada una de mis decisiones.
El Branding como valor humano
Para mí, el Branding es mucho más que un servicio comercial; es el valor más admirable de la humanidad. Es una palabra que representa la integridad, esa congruencia absoluta entre lo que decimos que somos y lo que realmente hacemos. Es el puente que nos hace ganar la confianza, el respeto y la lealtad de los demás, en ese orden estricto.
De esta manera, el búho y la integridad —o el búho íntegro— derivó en Bubo Branding. Y este blog nace como extensión de esa forma de pensar. Es una invitación a que conozcas quién está hoy y quiénes estarán detrás de Bubo mañana; también los desafíos de dirigir esta agencia y cómo transformaré la integridad en una agencia creativa diferente y peculiar. Quiero compartir este conocimiento con vos, no para venderte algo, sino para que seas parte de una visión donde la sabiduría y la estrategia volarán juntas.











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